
Veracruz celebra decreto que protege a los productores de azúcar
Xalapa, Ver. – 29 de agosto de 2025. – El Gobierno de Veracruz celebró el decreto emitido por la Federación para restringir la importación de azúcar y endulzantes, una medida que busca frenar la competencia desleal del mercado internacional y proteger a más de 150 mil familias cañeras en la entidad.
México había experimentado un aumento en la entrada de azúcar extranjera a bajo costo, lo que presionaba a la baja los precios nacionales. Veracruz, como principal productor de caña en el país, con 18 ingenios azucareros en operación, resentía especialmente este impacto. El decreto presidencial responde a un reclamo histórico del sector: garantizar condiciones más justas para los productores locales.
Beneficios para el campo veracruzano
Con la nueva disposición, los cañeros podrán comercializar su producto en mejores condiciones, evitando pérdidas económicas y fortaleciendo la economía rural. Según datos de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, la cadena cañera aporta miles de empleos directos e indirectos, convirtiéndose en una de las actividades estratégicas para la entidad.
Reconocimiento del Gobierno estatal
La gobernadora Rocío Nahle García agradeció al presidente López Obrador la sensibilidad hacia el campo veracruzano. Subrayó que la medida no solo protege la economía de los cañeros, sino que refuerza la soberanía alimentaria y asegura certidumbre en el pago justo por la tonelada de caña. “Es un acto de justicia para quienes sostienen con su trabajo la producción nacional de azúcar”, destacó.
Repercusiones nacionales y sociales
Si bien la disposición beneficia también a estados como Jalisco, Oaxaca y San Luis Potosí, Veracruz concentra una parte fundamental de la producción, por lo que el impacto será más notorio en sus comunidades rurales. El decreto también busca evitar el abandono del campo, fortaleciendo el arraigo de las familias productoras y aportando estabilidad a una actividad que ha sido motor económico durante décadas.
La decisión federal representa un respiro para el sector azucarero veracruzano, que ahora ve protegidos sus ingresos frente a la competencia internacional. Con este paso, se refuerza la importancia del campo en la economía estatal y se garantiza que los cañeros continúen siendo pieza clave en el desarrollo de Veracruz.