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En riesgo, industria de la apicultura sustentable en el país

La voracidad del mercado internacional tiene en riesgo de desaparición a la pequeña industria de apicultura sustentable en México, de la que actualmente dependen unas 35 mil familias en comunidades remotas, principalmente indígenas, señaló en entrevista Beate Heimes, coordinadora del proyecto “Miel Mexicana Volcán Popocatépetl”, que participa como expositor en el Torneo de Robótica 2019.

El hecho de que la apicultura pueda perderse como una opción de vida para comunidades marginales, no es lo más grave del problema que atraviesa.

Lo más delicado es la extinción misma de las abejas, las cuales son responsables de la polinización del 70 por ciento de la producción alimenticia, tanto de los humanos como animales, explicó la representante de la cooperativa.

El pequeño apicultor está al borde de la quiebra, y los focos rojos se encendieron el pasado 20 de mayo, en la celebración del Día Internacional de la Apicultura, indicó Heimes.

“Ahorita el productor mexicano no puede vender su miel al mercado internacional porque su precio es tan bajo, que apenas alcanza precio de producción nacional, y está obligado a tratar de venderlo aquí”, dijo.

Pero la comercialización independiente no es fácil en una sociedad que no consume miel, y donde el producto orgánico de calidad compite en condiciones desiguales con otros.

Beate Heimes explicó que hace dos años Brasil inició una competencia feroz por el mercando mundial de la miel, con producto subsidiado, y China está colocando en el mercado una gran cantidad de mieles artificiales, a bajo costo las dos.

El precio de producción nacional es de 2.9 dólares, contra 2.5 del precio internacional; esta es la razón por la que los pequeños apicultores no pueden vender al mundo, y sin financiamientos, esquemas de comercialización, y demanda local, tampoco pueden colocar su producto en el mercado local; así sintetizó la entrevistada el problema.

En México, las familias que dependen de la apicultura podrían conservar su actividad si los mexicanos consumieran medio kilo de miel per cápita al año; pero la miel no forma parte de la dieta.

Se requeriría de una política pública que incentivara el consumo, pero tampoco existe, lamentó, al agregar que han tocado todas las puertas de las instituciones sin éxito.

No regatear

300 familias forman parte de la cooperativa “Miel Mexicana Volcán Popocatépetl”.

No regatear el precio del producto de calidad, recomienda Beate Heimes.

Fuente: Inforural.com.mx